miércoles, 16 de marzo de 2011

LOS PARADIGMAS

Indice Tema 2. Paradigmas de investigación.
1. Concepto de paradigmas
2. Paradigmas de investigación en educación
Paradigma positivista
Paradigma interpretativo
Paradigma sociocritico
3. Derivaciones metodologicas de los paradigmas de investigacion
3.1. Problemas de la investigación
3.2. Diseño de investigación
3.3. La muestra
3.4. Técnicas de recogida de datos
3.5. Análisis e interpretación de datos
3.6. Criterios de rigurosidad en la investigacion




TEMA 2.- PARADIGMAS DE INVESTIGACIÓN.

1.- CONCEPTO DE PARADIGMAS.

Si bien el concepto de paradigmas (Kuhn, 1971) admite pluralidad de significados y diferentes usos, aquí nos referiremos a un conjunto de creencias y actitudes, como una visión del mundo "compartida" por un grupo de científicos que implica una metodología determinada (Alvira, 1982). El paradigma es un esquema teórico, o una vía de percepción y comprensión del mundo, que un grupo de científicos ha adoptado.

2.-PARADIGMAS DE INVESTIGACIÓN EN EDUCACIÓN.

Tradicionalmente el tema de los paradigmas y su correspondiente debate se ha tratado dicotómicamente: metodología cualitativa; explicar frente a comprender; conocimiento nomotético frente a conocimiento ideográfico; investigación positivista frente a investigación humanística. Esta dicotomía deriva de las dos grandes tradiciones filosóficas predominantes en nuestra cultura; realismo e idealismo.
Ante el problema paradigmático se plantean diversas posiciones:
a) Incompatibilidad de paradigmas.
b) Complementariedad de paradigmas.
c) Unidad espistemológica.
Si bien la terminología para denominar a los paradigmas es amplia, hablaremos de paradigma positivista, interpretativo y sociocrítico como categorías que recogen y clarifican mejor el sentido de las perspectivas de investigación.

TERMINOS DE PRODUCTIVIDAD

Eficiencia: "Capacidad para lograr un fin empleando los mejores medios posibles". Aplicable preferiblemente, salvo contadas excepciones a personas y de allí el término eficiente.

Eficacia: "Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera, sin que priven para ello los recursos o los medios empleados". Esta es una acepción que obedece a la usanza y debe ser reevaluada por la real academia; por otra parte, debe referirse más bien a equipos.

Efectividad: "Cuantificación del logro de la meta". Compatible el uso con la norma; sin embargo, debe entenderse que puede ser sinónimo de eficacia cuando se define como "Capacidad de lograr el efecto que se desea".

En el área de ingeniería, es preferible entonces definir un equipo, solución química, entre otros, como eficaz o efectivo, ya que aquí son sinónimos.

Dado el hecho de que durante el presente trabajo, fue utilizada la palabra acertividad, esta puede ser definida como se plasma a continuación: "Capacidad de seleccionar apropiadamente las metas, o de dar respuesta a un problema o una necesidad". Ésta palabra es de uso común en el ámbito de la psicología; sin embargo el diccionario no la reconoce si no como se muestra en el paréntesis inferior. En algunos casos se define un comportamiento acertivo (asertivo) como sigue: "Este tipo de comportamiento permite respetar los derechos del otro, al mismo tiempo que defiende los propios. Puede llegar a conseguir sus objetivos, tiene confianza en lo que hace y se siente bien consigo mismo. Su comportamiento es expresivo y elige por él mismo".

martes, 1 de febrero de 2011

La neurona es una célula

La neurona es una célula altamente especializada. Puede ser excitada, es decir, ante un estímulo responde con una respuesta eléctrica, razón por la cual se la considera, al igual que a la célula muscular, una célula excitable. El cambio eléctrico que genera se propaga, en la mayoría de los casos, a lo largo de sus prolongaciones. Las neuronas se clasifican en sensitivas, motoras o de asociación, de acuerdo con la función que desempeñen. Las primeras transportan información de los receptores sensoriales hacia el sistema nervioso central. Las motoras la llevan del sistema nervioso central a los órganos efectores, músculos o glándulas. Las interneuronas o neuronas de asociación son intermediarias, es decir, conectan las neuronas entre sí. Las neuronas forman cadenas y redes, a lo largo de las cuales viajan los impulsos nerviosos. Aquellos puntos, en los que una neurona se relaciona con otra, de manera anatómica y funcional, reciben el nombre de sinapsis (Fig. 1C). Entre otras cosas, las sinapsis determinan la dirección de los impulsos nerviosos y permiten la integración de señales excitatorias e inhibitorias, por eso son de gran importancia funcional. Ejemplos sencillos de un conjunto de neuronas organizadas para cumplir una función se pueden observar en el arco reflejo, que experimentamos al retirar la mano frente a un estímulo de dolor en un dedo, o en el reflejo rotuliano, provocado por el médico durante un examen clínico. Consiste en el estiramiento brusco del tendón del músculo cuádriceps generado por un golpe seco debajo de la rodilla. Como reacción, el músculo cuádriceps se contrae y extiende la pierna. Esta respuesta se complementa con la relajación de los músculos flexores ubicados en la parte posterior del muslo. Estos reflejos son mecanismos funcionales simples del sistema nervioso. En ellos no hay participación de la voluntad, en otras palabras, no hay intervención del cerebro. En la Fig. 2 se esquematizan las estructuras que se necesitan para que haya un arco reflejo Estas estructuras son las prolongaciones de las neuronas sensitivas que pueden localizarse en la piel, los músculos, las articulaciones o las vísceras. Las neuronas sensitivas o aferentes se ubican en los ganglios sensitivos del SNP, desde donde parten los axones que entran en el SNC y establecen contactos sinápticos con las neuronas intercalares. Estas, a su vez, establecen contactos sinápticos con neuronas motoras o eferentes, cuyos axones emergen del SNC y establecen sinapsis con células musculares o con otros órganos efectores. Para realizar esta tarea el sistema nervioso utiliza señales eléctricas y señales químicas. Estos dos tipos de señales son universales y son la base del funcionamiento del sistema nervioso de vertebrados e invertebrados. Se hallan en todos los niveles del sistema nervioso y en todas las especies que posean un sistema nervioso, aun cuando este sea rudimentario o primitivo. Las señales eléctricas, también conocidas como impulsos nerviosos o potenciales de acción, permiten generar un código basado en el número, frecuencia y distribución de las señales individuales. Los impulsos se propagan fielmente por decenas de metros y a velocidades de hasta 100 metros por segundo (360 km por hora), a lo largo de una prolongación neuronal. Como en el SNC las distancias son de milímetros o centímetros, las señales eléctricas llegan de un punto a otro de la neurona en milésimas de segundos. Las señales químicas, por el contrario, son más lentas, locales y están dirigidas –fundamentalmente– a comunicar las neuronas entre sí en el nivel de la sinapsis. Si bien el sistema nervioso de un ser humano está formado por miles de millones de neuronas que se comunican entre sí por numerosos contactos sinápticos, los fenómenos básicos de comunicación neuronal se pueden analizar tomando un modelo mucho más sencillo.

1.Introducción

Hace ya más de dos milenios, filósofos griegos como Hipócrates y Platón apreciaban algo especial en el cerebro, al que responsabilizaban del comportamiento humano y animal. Por el contrario, Aristóteles, en Historia de los animales, describía al cerebro como un órgano blando, caliente, de una contextura parecida a la de los excrementos y consideraba imposible que fuera el sustrato de una función tan noble como el pensamiento humano. Hoy aceptamos sin cuestionamiento que el cerebro somos nosotros mismos y que el resto del cuerpo sirve para mantenerlo y transportarlo. El cerebro es responsable de los movimientos voluntarios de nuestro cuerpo y, asimismo, de nuestros sentimientos, aspiraciones y pensamientos. El cerebro puede ser estudiado desde diversas disciplinas. Los bioquímicos y biólogos moleculares investigan las propiedades de las moléculas que cumplen funciones en el cerebro. Los fisiólogos estudian las características de las células individuales o de grupos celulares y cómo se relacionan entre ellas. Los psicólogos comportamentales analizan los patrones de comportamiento en animales y humanos. Los neurocientíficos computacionales intentan generar modelos del funcionamiento del cerebro, tomando la información aportada por los estudios celulares y moleculares. Entender el cerebro es uno de los más grandes desafíos del hombre. No es la intención de este libro resolver tamaño problema. Lo que conocemos hoy del cerebro puede ser homologado a un juego de cartas, en el que sólo hemos podido reconocer algunas figuras y establecer algunas de las complicadas reglas de juego. Una de las cartas de este “juego cerebral” son las señales que utiliza el sistema nervioso para que sus componentes dialoguen entre sí o generen una acción. Aquí sólo nos ocuparemos de cómo las neuronas generan y transfieren esas señales. En los vertebrados, el cerebro elabora una orden para generar un movimiento. Dicha orden es el resultado de un proceso de integración y filtrado de una enorme cantidad de señales que provienen de los sentidos y de la propia actividad cerebral. En consecuencia, la orden es emitida hacia los ejecutores, los músculos. Una vez que los músculos realizan un primer movimiento, el cerebro comienza a recibir información de la actividad realizada y, normalmente, la utiliza para corregir el rumbo del movimiento hacia el blanco elegido. Todo este proceso involucra la comunicación de millones de neuronas conectadas entre sí en forma lineal, en circuitos convergentes o divergentes, en los que la actividad se concentra o distribuye a otros grupos de neuronas, en circuitos que se retroalimentan, o en otros altamente complejos. Esta diversidad de circuitos neuronales forma el sistema nervioso que en los vertebrados ocupa el cráneo y la columna vertebral y se conoce como el sistema nervioso central (SNC). Sus prolongaciones, formadas por nervios y ganglios, se distribuyen por todo el cuerpo formando el sistema nervioso periférico (SNP). Tanto el sistema nervioso central como el periférico están formados por neuronas y células de la neuroglía. Las neuronas tienen a su cargo la función de captar y transmitir los impulsos nerviosos dentro del sistema, mientras que las células de la neuroglía o glía tienen a su cargo las funciones de sostén, defensa, protección y aporte de material para el metabolismo de las neuronas. Las neuronas se caracterizan por sus intrincadas ramificaciones, que irradian desde el cuerpo celular o soma (Fig. 1A, B). Existen dos tipos de prolongaciones, las dendritas y los axones. Las dendritas se caracterizan por ser muy numerosas y por extenderse –en la mayoría de los casos– a distancias cortas del soma; conducen los impulsos nerviosos hacia el cuerpo celular. Por su parte, los axones se caracterizan por ser únicos, es decir, hay uno para cada neurona y, en algunos casos, son muy largos. Conducen los impulsos nerviosos desde el cuerpo celular a otras regiones. En algunas neuronas, el axón se recubre de una vaina de mielina constituida por la membrana de una célula de la glía. A lo largo del axón, la mielina suele presentar constricciones a intervalos regulares, que se denominan nódulos de Ranvier. La vaina de mielina y los nódulos de Ranvier son de gran importancia para la conducción a alta velocidad de los impulsos nerviosos.

El lenguaje de las Neuronas.

Agradecimientos.
El 8 de octubre de 1894, en un puerto entrerriano, desembarcó mi bisabuelo paterno acompañado por sus ocho hijos. Entre ellos estaba mi abuelo que en ese entonces tenía 2 años. Formaban parte de uno de los contingentes que dieron origen a los gauchos judíos que poblaron las colonias fundadas por el barón Moisés de Hirsch. Agradezco a este hombre haber salvado y dignificado la vida de mis antepasados. Instalados como colonos, con enormes sacrificios a veces retribuidos con una buena cosecha y, otras veces, castigados con la langosta, mis abuelos pusieron todo su esfuerzo en la educación de mi padre quien, gracias a la educación pública y gratuita, pudo graduarse como médico en la Universidad de Buenos Aires. Le agradezco a la Argentina y a todos los promotores y defensores de la Universidad pública y gratuita haberle dado a mi padre y, luego a mi mismo, la oportunidad de estudiar y elegir libremente nuestro camino. Mi agradecimiento a los que me enseñaron los primeros pasos en la investigación científica, los doctores Raúl Carrea y Horacio García en el Hospital de Niños y el doctor Enrico Stefani en la Facultad de Medicina de la UBA. La dictadura militar y mis deseos de perfeccionamiento se combinaron para llevarme al Department of Biophysics del University College London donde el Profesor Ricardo Miledi me enseñó el arte de experimentar. Mi agradecimiento a él y a todos con los que compartí esos años de exilio. A mi regreso al país, en 1982, tuve la oportunidad de recrear el laboratorio de electrofisiología en el entonces Instituto de Anatomía General y Embriología dirigido por el Dr. Eduardo D. P. De Robertis a quien le guardo un cariño especial por todo el apoyo y aliento recibido en los difíciles años de la reinserción. Pronto el laboratorio se pobló de estudiantes de Medicina y de Biología deseosos de conocer y experimentar. Ellos me impulsaron a tomar a mi cargo la asignatura Fisiología del Sistema Nervioso en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. En sus aulas, durante los últimos 15 años, enseñé y, por sobre todo, aprendí los conceptos que pretendo explicar en este libro.

sábado, 11 de diciembre de 2010

EL PODER DE LA MENTE

El poder de la mente

La mente humana siempre ha sido tan misteriosa y fascinante como cualquier cosa en nuestro universo. En los últimos tiempos, la investigación dirigida a los asuntos de la mente se ha convertido en un tema importante de la ciencia experimental. Con este enfoque científico, hemos descubierto lo siguiente: los procesos mentales, conectados a las experiencias emocionales, tienen un efecto en la salud y la enfermedad.

Consultora y Coach Aurora Peña

A medida que el siglo XX llegaba a su fin, asimilamos la existencia de una conexión entre lo que sucede en nuestras mentes y la forma en que los pensamientos y emociones afectan nuestros cuerpos. Gran parte de nuestras enfermedades graves, se cree, tienen la influencia de factores mentales y emocionales. Algunas investigaciones recientes sobre la salud y el bienestar discuten cómo podemos utilizar nuestras mentes mediante técnicas de visualización para luchar contra la enfermedad.

Debemos recordar que nuestras mentes son el centro de un complejo sistema nervioso. Tenemos redes de células nerviosas -denominadas redes neuronales- que se extienden en todo nuestro cuerpo y que conectan cada tejido a nuestro cerebro. Impulsos eléctricos, a velocidades muy altas, pasan datos desde y hacia nuestras mentes.

Nuestra mente consta de dos partes, a saber: una consciente y otra inconsciente. La mayoría de nosotros estamos muy familiarizados con la mente consciente, ya que organiza y dirige nuestra vida exterior. Sin embargo, un número alarmante de nuestras decisiones que afectan a nuestra vida proceden en realidad de nuestro subconsciente. Este último, el inconsciente, es muy potente y posee muchas funciones.

Veamos algunas de las funciones del inconsciente. Para empezar, nuestro inconsciente actúa como un banco de memoria. Increíblemente, todo lo que hemos experimentado se almacena allí. Este sistema almacena en realidad una multitud de patrones de memoria que va a alimentar de información a la mente consciente cuando está activada.

El inconsciente también controla y regula las funciones involuntarias del cuerpo como la respiración, la circulación, el metabolismo, la digestión, el equilibrio hormonal, entre otras funciones. Otra función del inconsciente consiste en actuar como sede de todas nuestras emociones. Desde nuestras emociones se determinan la intensidad de nuestros deseos que, a su vez, afectan a nuestro comportamiento; por lo tanto, el comportamiento tiene un fuerte contenido emocional.

Además, la parte de la mente inconsciente corresponde al hogar de la imaginación. Incluso cuando no se utiliza, todos nosotros tenemos una imaginación activa que se puede usar para crear nuestros objetivos. De hecho, la visualización creativa es uno de los mayores secretos del éxito.

Nuestro inconsciente también lleva a cabo nuestra conducta habitual. A través de la utilización directa e indirecta del Coaching, la PNL, las Técnicas de Visualización, las herramientas de la Ley de la Atracción, entre otras herramientas, podemos desarrollar un sistema de reprogramación positiva del inconsciente que puede ser dirigido hacia la creación de nuestros objetivos. Y usted: ¿está listo para utilizar todas estas técnicas a su favor?

(La autora es economista, consultora de organizacion, certificada en PNL por John Grinder y certificada en Coaching Personal, Ejecutivo y Corporativo. Puede contactar con la autora desde autores@tisoc.com)

LA INTELIGENCIA INTERPERSONAL Y LA MENTE

La inteligencia interpersonal y la mente respetuosa en una empresa mundial

El cambio apresurado en las comunicaciones y el desarrollo de la tecnología han hecho posibles la evolución de muchas de las profesiones, ocupaciones y posiciones tradicionales: el ejecutivo puede reunirse con su junta desde cualquier punto del mundo, el médico podrá dirigir una cirugía a distancia por control remoto y el estudiante universitario estudiará desde su hogar en primera fila, en una de las universidades más prestigiosas de un continente distante.

Profa. Vivian Orama López

Como lo evidencian estos ejemplos y muchos autores en sus escritos, el mundo en que vivimos se torna cada día más pequeño y corto en distancia. ¿Será ésta la oportunidad para poder integrarnos como seres pensantes y ser exitosos en un solo mundo al que pertenecemos todos? Según los estudios recientes, el desarrollo de la inteligencia interpersonal y la mente respetuosa son algunas de las destrezas y capacidades que podemos cultivar para el éxito en una empresa mundial.

De acuerdo con Armstrong (2000), la inteligencia interpersonal está presente en cada uno de nosotros. No obstante, los educadores deberán desarrollar la misma desde la niñez a través del trabajo cooperativo u otras estrategias que incluya la interacción entre estudiantes. Esta inteligencia, según el autor, permitirá responder de una forma apropiada hacia el temperamento, motivaciones y deseos de otras personas. Por lo tanto, repercutirá en un empleado capaz de funcionar en una empresa de forma óptima y laborar en equipos.

Por otro lado, Gardner (2007) nos expresa cómo la mente respetuosa permite unificar la diversidad que existe entre las personas en una misma empresa o establecer vínculos virtuales a través de las redes cibernéticas desde un extremo del mundo a otro. Esta mente acepta las diferencias entre grupos, al tratar de aceptar y trabajar efectivamente con ellos (Gardner, 2007). El autor afirma que en un mundo donde todo está interconectado, la falta de respeto o tolerancia ya no es una opción viable. Para el desarrollo de esta mente se requerirá un ambiente que apoye la misma desde el nacimiento, en la escuela, el trabajo, los medios y los modelos.

En síntesis, el desarrollo continuo de la inteligencia interpersonal y la mente respetuosa son prerrequisitos que deberán ser requeridos por el patrono: esto, para poder alcanzar las metas establecidas en las empresas. Estas capacidades -en conjunto con las telecomunicaciones- permitirán que los individuos trabajen en conjunto de manera eficaz, sin importar la distancia que los separe. Por lo tanto, los educadores, profesionales, gerentes y líderes de negocio deberán involucrarse en la asimilación de estas características, de manera que el individuo tenga un escenario más amplio del ámbito en que vive (Gardner, 2007).

Gardner (2007) nos asegura lo siguiente: en el mundo en que vivimos, no podemos establecer necesidades meramente individuales. Por el contrario, la concienciación de un mundo donde dependamos unos de otros nos lleva a reflexionar en un futuro en términos de una sociedad global y en un lugar donde todos alcancemos el éxito bajo el paradigma de la empresa mundial. Y su negocio, ¿ha considerado estos aspectos?

(La autora es profesora universitaria en la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla y estudiante doctoral del programa de Educación en Currículo e Instrucción de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto de San Germán. Puede contactar con la autora desde autores@tisoc.com)